jueves, 11 de febrero de 2010

DE LA SUBLEVACIÓN AVANZAR HACIA LA INSURRECCIÓN


La protesta de la tropa policial y militar con la toma de los destacamentos, la quema de llantas, el cierre de calles, la toma de aeropuertos, de puentes y carreteras exigiendo la derogatoria de ley de servicio público dio paso a la sublevación de policías y soldados rechazando la inoperancia y corrupción de los altos mandos de la policía y de las fuerzas armadas, como  la del general de la policía Freddy  Martínez  y la del general Ernesto González Jefe del comando conjunto de las FFAA.La lucha altiva de los policías y soldados se expresaron también con las pifias y los gritos de rechazo contra  los ministros se seguridad Miguel Carvajal  en los aeropuertos de Quito y Guayaquil, y contra el Presidente Correa y su ministro del interior Gustavo Jalkh en el regimiento Nº 1 en Quito.

Correa, haciendo gala de arrogancia y prepotencia,  negándose a resolver los justos reclamos empleando el viejo estilo populista de derechosa partidocracia desafiaba  vociferando que: ¡No voy a dar un paso atrás! ¡Si quieren matarme mátenme! Esto provocó que la tropa  le responda con unas merecidas puteadas y con gases lacrimógenos.

Estos acontecimientos vienen siendo distorsionadas, deslegitimadas y reprochadas por distintos sectores como el gobierno,  periodistas pro oligarcas y conocidos dirigentes de partidos políticos de la tradicional derecha.

Dicen que los policías desprotegieron a la ciudadanía y la dejaron a merced de la delincuencia, que fueron utilizados por los Gutiérrez y son acusados por Correa de matones, asesinos,  conspiradores y golpistas.

Los Grupos de Combatientes Populares valoramos que la lucha combativa de los policías y militares forma parte del creciente descontento popular que se viene desarrollando en diferentes partes del país contra el desgobierno de Correa.

Muestra de ello son las movilizaciones de los indígenas y campesinos contra la ley privatizadora del agua, las huelgas obreras del ingenio azucarero en la troncal y de Erco en Cuenca que desenmascararon la corruptela del Ministerio del Trabajo, las movilizaciones de los estudiantes universitarios contra la nefasta ley de educación superior, la lucha de los trabajadores del sector público en defensa de la estabilidad y mejores salarios, etc. Son expresiones del crecimiento y desarrollo de la lucha popular.

Sin embargo la respuesta de Correa ha sido el insulto, la calumnia, la amenaza, los juicios, el despido y la cárcel para reprimir, asustar y amedrentar a las organizaciones obreras, campesinas, indígenas, magisteriales y estudiantiles   que resisten y se oponen a la corrupción, al neoliberalismo y a las leyes anti populares. 

Ahora arremeten contra la tropa policial y militar, que utilizó la lucha callejera para defender sus derechos,  los persiguen, investigan, procesan, les relevan de sus funciones,  los cambian a  jurisdicciones lejanas a sus hogares y encarcelan.

Es evidente  que Correa frente al avance de su impopularidad y rechazo popular supo aprovechar los acontecimientos de rebelión policial que se dieron en el regimiento Nº1 Quito victimizándose. Montó el show de que se estaba fraguando un golpe de estado, que lo tenían  secuestrado y que su vida estaba en peligro. 

Nunca hubo golpe ni intento de golpe de estado porque nadie planteo el derrocamiento del gobierno y tampoco nadie asumió el poder en lugar de Correa.

Nunca estuvo secuestrado. Correa busco voluntariamente el hospital para recuperarse de la asfixia y de la inflamación de su rodilla luego de las escaramuzas entre el cuerpo de seguridad presidencial y la policía, los médicos le dieron el alta y en la tarde declaró el estado de excepción, ordenó el cierre de la transmisión de los canales privados de radio y televisión, conversó personalmente con algunos de sus ministros, habló cuando quiso por la radio gubernamental, hablo telefónicamente con el secretario de la  ONU y con los presidentes de  la UNASUR reunidos en Argentina.

 Es importante señalar que Correa siempre estuvo custodiado y protegido por el GOE y el GIR (lo que felicitó en su enlace sabatino) que incluso en varias ocasiones lo invitaron a salir y él se negó.

Estaba claro entonces Correa quería salir como héroe fingiendo un aberrante rescate en donde se desarrolló un operativo dirigido por el comandante de la brigada de fuerzas especiales Patria. Entraron con todo abrieron fuego de forma indiscriminada sin importarle la vida de los civiles que se encontraban en el hospital y la de sus propios efectivos.

La mediocre y desordenada operación de rescate provocó la muerte de dos militares y un policía así como también  varios heridos.

En la Plaza de la Independencia lo esperaban los ministros y los seguidores del gobierno para consumar entre aplausos y abrazos la despótica hazaña de haber provocado, desafiado y ofendido a la tropa de la policía; y de haber   traicionado con sus nefastas leyes los intereses populares.

En estas condiciones la única alternativa cierta es continuar la lucha alentando la unidad  de todos los sectores sociales que protestan, para ir a nuevas y más altas  movilizaciones, realizando el  combate en las calles, plazas y carreteras del país,  por la defensa de nuestros derechos, por  pan, libertad y justicia.

Pueblo, soldados y policías unidos con el compromiso de avanzar hacia nuevos levantamientos, en donde los uniformados pasen de la sublevación a hacer parte de la insurrección armada popular.

El despotismo de Correa, la corruptela de politiqueros, los altos mandos de la policía y de las FFAA, los depredadores oligarcas apropiados de las riquezas de nuestra Patria, los responsables del hambre y la explotación, solo serán superados y derrocados con un pueblo unido y levantado en armas para liberar a nuestro Ecuador de las garras imperialistas norteamericanas para implantar un gobierno del pueblo y para el pueblo. 

Correa-Nebot: la prepotencia es el común denominador

La prepotencia con la que Correa y Nebot están manejando el tema de las asignaciones que el Estado debe entregar al municipio de Guayaquil no solo se refleja en la odiosa adjetivización con la que se descueran sino los gastos que han efectuado durante estos últimos 30 días con publicidad en los medios de comunicación escritos, radiales y de televisión buscando confundir y captar el respaldo popular.


El derroche de dólares les viene bien a los medios que Correa dice combatir, pero le viene mal al pueblo que es en fin de cuentas el que paga a través de los impuestos el casi un millón de dólares que ha desembolsado el gobierno para decir que Nebot es un prepotente y arrogante burgués socialcristiano –cosa que el pueblo que ha combatido a los socialcristianos sabe de sobra- Correa incluso ha llegado a fustigar y sostener un lenguaje grosero para los habitantes guayaquileños diciendo que se venden por “un sanduche y un vaso de cola”.

Los dimes y diretes expresan la desesperación y la incapacidad de su verde partido que no logra avanzar a capitalizar el liderazgo en Guayaquil.

Por su lado Nebot utiliza los medios para decir que Correa es un prepotente y mentiroso y que será el líder de la lucha en las calles de Guayaquil en defensa de los intereses de su ciudad, amenaza con que se puede desbordar la ira popular; ha llegado a reeditar el lenguaje de su progenitor político, Febres Cordero manifestando que su “capacidad testicular” es alta para enfrentar a Correa y su “revolución fracasada”, su rencor provoca la lucha por Guayaquil sin importar el resto del país manteniendo su postura autonomista y separatista, para difundir todos estos adjetivos a gastado más de dos millones dólares.

Su respuesta pretende esconder la desatención que existe en la construcción de obras básicas para los barrios y cooperativas pobres del Guayaquil real, sin maquillaje arquitectónico.

Este nuevo enfrentamiento es uno de los tantos que han librado un socialdemócrata populista y desarrollista con un socialcristiano populista y neoliberal, es un nuevo ajuste de cuentas porque el gobierno le retiro al municipio la administración del Plan de Aseguramiento Popular. Con la marcha Nebot busca demostrar que sostiene el liderazgo y el respaldo de los guayaquileños. Correa quiere ganar un punto denunciando la falta de obras y diciendo que solo él apoya a los guayaquileños, dos posturas de una vieja forma de hacer política utilizando los avances de la tecnología para poner en evidencia el común denominador que los une: la prepotencia y la pedantería.

Desde el Corazón del Pueblo, G.C.P

martes, 9 de febrero de 2010

CASO ISAIAS: LOS JUECES TIENEN PRECIO, PERO NO VERGÜENZA

La gran mayoría de los ecuatorianos, por no decir la totalidad, no cree en la administración de justicia de nuestro país. La desconfianza en la justicia es generalizada y el consenso es absoluto cuando se trata de calificar como corrompida a las siempre malas actuaciones de los jueces que deben, por orden de la Constitución y la ley: “administrar justicia”.




Todo el mundo coincide en que esta justicia es solo para los “de poncho”, es decir, aplicada para los humildes, cualquiera sea su condición y que por faltas menores purgan años en las cárceles; mientras que los poderosos delincuentes de “cuello blanco”, aquellos que utilizan el aparato estatal para perfeccionar sus delitos económicos y financieros, salen siempre bien librados por la acción de jueces, fiscales y demás funcionarios del gobierno.



Los banqueros atracadores, los empresarios tramposos y los altos funcionarios de todos los gobiernos servidores de la burguesía, desde sus escritorios han utilizado la corrupción en todas sus formas para malversar los dineros públicos, aumentando sus ganancias ilícitas. Son éstos los responsables directos de la pobreza y el desempleo, de la ruina y el atraso del Ecuador.



Solo para nombrar un acontecimiento, nos preguntamos que ha ocurrido con los responsables de los grandes escándalos financieros del 98 y 99: como el salvataje y atraco bancario, las insolvencias fraudulentas de empresarios vinculados con los banqueros, las quiebras punibles de los bancos, los corrompidos funcionarios de todas las instituciones públicas que con especial astucia permitieron los atracos y encubrieron a los responsables. Podemos decir que todos estos personajes están aún libres por obra y gracia de los mismos funcionarios que les sirvieron en el cometimiento del delito.



El reciente fallo de la Sala de Conjueces de la Corte Nacional de Justicia por el caso Filanbanco, demuestra que los jueces son los principales responsables de la impunidad y la corrupción en el Ecuador, que dejan en el olvido los delitos bajo el slogan de “cosa juzgada”, y que por defender privilegios propios y ajenos están protegidos por el entramado político y mafioso de la institucionalidad capitalista.



Con una inmoralidad más que evidenciada, los Conjueces de la que deberíamos llamar “Corte Nacional de la Injusticia”, nos imparten justicia pagando su permanencia con un fallo que favorece a los banqueros y que les permitiría volver por el “vuelto”, después de haber atracado los fondos del Estado y de miles de depositantes.



Así se pretende perdonar a los delincuentes ISAIAS, cuando es comprobado que con la quiebra fraudulenta del Filanbanco, además de llevarse la plata de los depositantes, se llevaron 424 millones de dólares del Banco Central, para utilizarlo inescrupulosamente, no en devolver la plata a los depositantes, sino en sus empresas para sumar más ganancias por encima de la pobreza y el lamento popular.



Hoy que se analiza los tres años de “revolución ciudadana”, vemos que no ha cambiado nada; la justicia sigue lenta y servil, la AGD se cerró y no hizo nada, las instituciones encargadas del “control” y otras de “administrar justicia” han fallado en favor de los banqueros corruptos. Todos estos señores que ostentan altos cargos, saben como actuar cuando de plata se trata porque utilizan las hábiles maniobras de la deshonestidad, haciendo prevalecer los derechos de los banqueros antes que de los hombres y mujeres del pueblo que trabajan, de los jubilados y depositantes que fueron despojados de sus magros ahorros.



Pero así mismo cuando salta el escándalo de corrupción, estos funcionarios guardan respetuoso silencio en relación a los atropellos del poder judicial, los pocos que hablan apenas critican las aberraciones jurídicas cometidas por los jueces que, ante todo son “bien pagados”. Mientras tanto, el Fiscal no ha apelado a medidas punitivas y más bien, en vez de investigar los delitos cometidos, encubre un crimen público. Esto se explica porque las acciones de jueces y fiscales están bien tarifadas.



Esta cloaca de instituciones y funcionarios esta debidamente comprobada por nuestro pueblo que, desde que visita una Comisaría, Juzgado, Tribunal, Corte o Fiscalía, comprueba que solo defienden privilegios dinerarios, por eso se dice que los jueces tienen precio, pero no vergüenza.



Este torrente de atropellos contra nuestro pueblo, despierta la rebeldía popular y al mismo tiempo la conciencia de que el atrasado sistema capitalista es el causante de la corrupción y demás lacras sociales y, que solo con la revolución social se puede enterrar este sistema de oprobios e injusticias.



Desde el Corazón del Pueblo.

Grupos de Combatientes Populares, GCP

Tres años de falso “socialismo y revolucion”

La fanfarria retórica de Rafael Correa de que a la “revolución ciudadana” nada, ni nadie la detienen y que el “socialismo del siglo XXI” va, porque va, se está constituyendo en un slogan populista, manejado desde las empresas de marketing y publicidad de los Alvarado y repetida por aquellos personajes que en su pasado juvenil agitaban la insurgencia y hoy promueven el pacifismo socialdemócrata.


Resulta absurda la actitud de quien se considera revolucionario, prescindir, del apoyo de las fuerzas sociales y políticas de izquierda y someterse a las ambiciones e intereses de un grupo de burgueses, cercanos colaboradores del Presidente, bajo el concepto de descorporativizar a las organizaciones sociales promotoras y protagonistas directos de que la tendencia democrática se enrumbe y se proyecte.

Nada más reprochable que la demagogia y el uso de la institucionalidad para movilizar a cientos de ecuatorianos que participan motivados por las posibles obras, regalías o satisfacción de ciertas necesidades básicas para las familias pobres, hombres y mujeres desocupados. Es más complejo cuando en su festejo niega los aportes y el apuntalamiento que hiciera el movimiento social organizado para que se dé la Asamblea Constituyente y se elabore una Nueva Constitución y ahora sean según sus palabras “infantilismo de izquierda”, “infantilismo ecológico”, “conspiradores”, “desestabilizadores” y una larga lista de adjetivos a todos quienes demandamos del gobierno correcciones y radicalizar el proceso de cambio que es en definitiva lo que interesa a los pueblos del Ecuador.

El autoritarismo y la prepotencia con la que se expresa y actúa el Presidente, el hostigamiento que significa las continuas y cansonas cadenas está generando cansancio en la población; su doble discurso respecto a dejar el petroleo y explotar el petroleo del subsuelo del parque Yasuni, hizo que Fander Falconi, dejara el Ministerio de Relaciones Exteriores y Manuela Gallegos renuncie a seguir siendo parte de Alianza PAIS, así como la renuncia de todo el equipo negociador; la ineficacia para vender los bienes incautados a los banqueros que robaron a miles de personas en el malhadado salvataje de Jamil Mahuad, luego de 10 años, de los cuales, tres, ha transcurrido en este gobierno, no tiene solución y es más, el Fiscal General de la Nación, Washington Pesantez, resulta ser el protector de los Isaías. Esta justicia verde, no tiene nada de revolucionaria y por eso varios asambleístas han expresado su desacuerdo con Pesantez, incluso, porque su mujer, ha sido absuelta por el poder del Fiscal, dejando impune, la muerte de una mujer colombiana.

El hecho de que Correa este impulsando una importante obra vial, así como algunas reformas necesarias para impulsar el desarrollismo y sobre todo este promoviendo bonos, prestamos, insumos, inversión en las áreas sociales: salud, vivienda, educación, etcétera no significa que la satisfacción de las necesidades de hombres y mujeres pobres del país esté resuelto y que estemos viviendo el socialismo, nada de eso, lo que insistimos, es que se mantenga y aumente el mejoramiento de las condiciones de vida del pueblo. Para que el pueblo viva bien no estamos de acuerdo que se recurra nuevamente a lo que Correa siempre a crirticado el endeudamiento externo, porque es inmoral, ilegitimo y a la larga es el dogal que genera probreza, tampoco, que se pretenda mensualizar los decimos para provocar consumo a costa de quitar una de las pocas conquistas salariales que le quedan a los trabajadores, mucho menos que se criminalice la lucha social y se persiga a los luchadores sociales.

Rechazamos también los elogios que hace a los oficiales que en estos días ordenaron disparar contra campesinos desarmados emulando a Uribe Vélez y congratulándose con Obama y el silencio cómplice con la posesión de las bases militares gringas en Colombia y ningún cuestionamiento a los responsables del desequilibrio climático en el mundo.

De mantener este peligroso giro derechista Correa no solo que esta condenado a que el pueblo le retire su apoyo y baje su popularidad como varios encuestadores lo vienen diciendo, sino que también el pueblo se tomara las calles para exigir un cambio radical y profundo de la estructura y superestructura de esta sociedad capitalista que pretende apuntalar esta “revolución verde” encabezada por una pléyade de socialdemócratas ávidos de poder y ambición.

La revolución es obra de los pueblos, en donde la clase mayoritaria, explotada y oprimida se levanta y lucha organizadamente y se convierte en poder popular, es decir vence ideológica, política y militarmente a la clase que hasta ahora sigue siendo dueño de los medios de producción. La revolución social tiene como objetivo hacer que los medios de producción dejen de pertenecer a unos cuantos ciudadanos burgueses que se han enriquecido a costa de la explotación de miles de obreros y se conviertan en propiedad de todos los ecuatorianos y ecuatorianas, de esta manera, existirá igualdad, justicia y libertad. Este es uno de los aspectos en el orden teórico y práctico que expresa una clara contradicción entre los socialdemócratas “verde agua” del siglo XXI y los revolucionarios que afirmamos y reivindicamos el marxismo. Los primeros están cumpliendo el papel de adormecer la lucha de clases, defender la propiedad privada y sostener el capitalismo y los segundos buscamos a través de la agudización de la lucha de clases enterrar al capitalismo.

La revolución “verde agua” de Correa no le llega ni a los talones a la verdadera revolución social, aunque nombre y diga ser un seguidor y admirador de Ernesto “Che” Guevara y de Fidel Castro y en su discurso ataque verbalmente a ciertas políticas imperialistas y algunos burgueses. La revolución no se organiza, ni se hace con grandes y permanentes cadenas publicitarias y peor al margen del movimiento popular organizado y mucho menos se podrá construir el socialismo.

Acabamos de ver el festejo de tres años de falsa revolución y ningún intento siquiera de tomar medidas de carácter socialista.